sábado, 6 de agosto de 2011

La niña, el sujeto, el tipo y yo

Voy a contar una historia, no es de esas historias de "y vivieron felices para siempre" (por lo menos no para mi) pero creo que es un poco importante para mi, creo que merece ser contada y bueno me dieron ganas de escribirlo aquí y es mi blog así que escribo lo que quiero. Claro que seré un poco vaga en los detalles y omitiré nombres, principalmente para protegerme.
Está esta niña que al principio me cae bien y luego como que me empieza a caer mal, claro después dejó de caerme mal por que realmente es una tipa simpática, y siendo honesta conmigo misma no es que me cayera mal, es que hacía todo tan bien, era mejor que yo en todo. Así que Valentina admite bastante avergonzada que le tenia envidia, ya lo superé, me alegro que esos sentimientos tan mezquino no perduren en mi, pero ella no es realmente mejor que yo en todo y ¿Qué importa si lo es? ¿acaso tengo que medirme eternamente en comparación con otras personas? yo me esfuerzo y con eso me basta.
Bueno, como decía, está esta niña y esta este sujeto, y a mi me gusta el sujeto, y veo que esta niña y este sujeto se hacen mas cercanos y me molesta taaanto (esto fue en pleno periodo de odio y envidia), luego se me pasan lo malos sentimientos hacía ella y esta niña y el sujeto siguen haciéndose mas cercanos y a mi me da lo mismo. Total, si al sujeto no le intereso, él se lo pierde.
Llega un día en que el sujeto no me gusta más, ¡ni me di cuenta y ya no me interesaba!
Pasa y pasa el tiempo y de pronto me doy cuenta que me gusta un tipo, amigo del sujeto, siempre estuvo en el escenario pero es como si solo en ese instante la luz lo iluminara, acababa de darme cuenta de que era hombre, que era guapo, simpático y amable ¡Que ciega había sido!. Así que después de un tiempo, de muchas conversaciones, es definitivo, me gusta el tipo, lo supe de pronto, lo sentí como un mazazo. No es que lo ame, esas son palabras mayores, pero me gusta gusta, de un gustar de verdad, no de un gustar de capricho pasajero como me gustaba el sujeto. ¡La niña aparece otra vez en la historia! ¡También es cercana a esta tipo!, "¿Es que no me puede dejar ninguno?" pensé en su momento y bueno ella es de veritas una wena cabra, yo soy la perversa de malos sentimientos en esta historia. Mis celos en esta ocasión eran completamente infundados, ella tiene pololo y como dije es bien wena la cabra, no es de esas tipas que uno saben que cagarían al pololo. No, ella es bonita, simpática, tierna (cuando quiere), es un buen partido y pololea con el sujeto y con el tipo son solo amigos, o sea, Valentina es paranoica.
Y la verdad estoy super contenta por esta niña, me alegra que pololee con el sujeto, me gusta que haya encontrado a alguien a quien querer y que la quiera, hacen muy bonita pareja, cosa por la que estuve celosa en su momento. En fin, la niña y el sujeto están juntos y felices y yo estoy feliz por ellos, pero feliz de verdad, no feliz de la boca para afuera, estoy contenta que le hayan salido bien las cosas a la niña por que a pesar de todo creo que la considero una amiga, no una cercana pero espero en un futuro podamos ser buenas amigas.
Respecto al tipo, no es mucho lo que pueda decir de él, bueno, podría decir mucho pero me preocupa un poco quien pueda leer esto, él hace que me sonroje, me gusta verlo pero me cuesta mantenerle la mirada cuando hablo con él, me pone nerviosa y no quiero decir que este enamorada, ni tampoco que me digan cosas como "vamos, tu puedes, conquistalo" o "trata de ver si siente algo por ti" o que me pregunten si hay onda, por que esas cosas no me interesan de momento, estoy bien así como estoy quiero esperar, quiero darle tiempo al tiempo y no ilusionarme, quiero que las cosas se den y si no se dan, mala suerte, seguiré con mi vida. Confió en que lo que tenga que pasar, pasará y pienso tomar una actitud completamente pasiva al respecto, me cansé de ser una mujer moderna, quiero regresar a los tiempos donde los caballero decían "Permitame decirle cuan fervorosa y desesperadamente la amo", se que algo así no pasará pero me conformo con que el tipo me invite a salir o me tome de la mano, o cualquier otra cosa así bien mamona y pasada de moda.