Antes no me importaban los temblores, simplemente esperaba a que pasaran mientras miraba a mi mamá corren de un lado a otro como histérica, los temblores eran cosas insignificantes, un detalle menor, algo totalmente irrelevante que no me preocupaba en lo absoluto, ni hablar de levantarme por un temblor, no importaba q fuera uno "fuerte", no solo no me levantaba, sino que retaba a quien sugería semejante tontería.
Ultimamente, después del terremoto para ser mas especifica, ya no es lo mismo, los temblores son para mi algo terrible, me asustan, se me aprieta el pecho cuando la casa se estremece y me tenso, si estoy en mi cama abrazo a unos de mis peluches o a un cojín y espero a que pase, rogando que sea solo un temblorcito, repasando mentalmente donde están mis zapatillas, la linterna, si hay agua, si esta el gas cortado y preparándome entonces si dura mas de unos segundos, cuando los latidos de mi corazón se han acelerado y una vocecita en mi cabeza me diga que baje yo bajaría y despertaría a mi familia. Por suerte no he tenido que bajar, no ha habido otro terremoto, ningún temblor a durado mas de lo que puedo soportar. Curiosamente esto pasa solo cuando tiembla de noche, si estoy despierta me recuerda mucho a la noche del terremoto, de día no me asustan, pero en general si ahora alguien en alguna ocasión me pregunta "¿Te asustan los temblores?" yo le respondería "Si, me asustan mucho"
No hay comentarios:
Publicar un comentario